Con aire solano, no hay toro bravo.
El que más hace, es el que menos merece.
Más peligroso que mono con navaja.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Duerme más que un gato con anemia.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
El que guarda siempre encuentra.
La fe no tiene miedo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
El hombre es para el hombre un espejo.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
A feria vayas que más valgas.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Si hay miseria, que no se note
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.