No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El que con locura nace, con ella yace.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
A mis años llegaras o la vida te costara.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Marido muerto, otro al puesto.
Agua tardera, agua maicera.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Jueves lardero, carne en el puchero.
A secreto agravio, secreta venganza.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Chiquita, pero matona.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.