El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
No dejar títere con cabeza.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Írsele a uno el santo al cielo.
Buena mula, mala bestia.
Yerro es ir de caza sin perro.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
El que pega primero pega dos veces.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Otros más lerdos mandaron regimientos.
El que más puede, más aprieta.
El que del campo viene, cenar quiere.
Beber, hasta la hez.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Un arma es un enemigo para su dueño.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
El más fuerte teme a la muerte.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Ligera de cascos.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.