Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Hablar con lengua de plata.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
El que de joven corre, de viejo trota.
El juego destruye más que el fuego.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Mudarse por mejorarse.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Bien guardar no es poco ganar.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Meter aguja y sacar reja.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Dar la última mano.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Quien mucho desea, mucho teme.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
En tiempo de campaña, apaña.
El que se enoja pierde.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Mucho saber, menos ignorar es.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Ave por ave, el carnero si volare.
Ni llueca eches que pollos saques.
Loro viejo no da la pata.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Comer a dos carrillos, como monja boba.