El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Agárreme, que llevo prisa.
Donde hay gana, hay maña.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Hombre valiente no muere de viejo.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Hacer una cosa en un avemaría.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Buscarle la quinta pata al gato.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Agarrando aunque sea fallo.
Callen barbas y hablen cartas.
A la fuerza ahorcan.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Aun el león se defiende de las moscas.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
La ira es locura el tiempo que dura.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Más vale tender la mano que el cuello.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Más vale mendrugo que tarugo.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Meterse en la boca del lobo.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Quien sabe esperar, sabe lograr.