Llevar bien puestos los calzones.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El pescador de caña, más come que gana.
Para prosperar, vender y comprar.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Hay que tomar el toro por las astas.
Lobos de la misma camada.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Carnero, comer de caballero.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Al loco y al fraile, aire.
El que fía, o pierde o porfía.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Caer para levantarse, no es caer.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
A mala leña un buen brazado.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Juntos en las duras y en las maduras.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Más se perdió en la guerra.
Escatimar y dar a putas.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
El que apurado vive, apurado muere.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.