Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Es más agrio que un limón.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Entre más ceniza, más fuerte la llamarada.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Agua de manantial, no hay otra igual.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
No crece el río con agua limpia.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Gota a gota, la mar se agota.
Son como uña y mugre.
La impureza, pesa.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Non se pode mamar e asubiar.
Fue a por agua y salió escalado.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
A la mujer brava, la soga larga.
Agua tardera, agua maicera.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
El humo al suelo, agua en el cielo.
El más abusado se ahoga en el vado.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Tanto pedo para cagar aguado.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.