Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
A manos frías, corazón ardiente.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
A gallo viejo gallina joven.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
A ruin, ruin y medio.
El cebo es el que engaña, no la caña.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
A burro viejo, poco forraje.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Cual es el rey, tal es la grey.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Quien mal cae, mal yace.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
A buen servicio, mal galardón.
El haragán es el hermano del mendigo.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Según el sapo es la pedrada.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
La morena, de azul llena.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Al potro que le alabe otro.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El lo que se pierde, se aprende.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Quien duerme no coge liebre.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Abogacía que no zorrocía.
El oficio hace maestro.
Cada panadero blasona de sus panes.