Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
El que trabaja, no come paja
Al buen callar, llaman Santo.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
El gandul es un cadáver con apetito.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Despedida de borrachos.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Lo que se hace de noche sale de día.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Buen podador, buen viñador.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
En enero no te separes del brasero.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Mal se caza con perros desganados.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Es de sabios cambiar de mujer.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
Mal haya carbón de haya.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Mano de santo cura como por encanto.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.