El vino es la teta del viejo.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Hasta el final nadie es dichoso.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Encima de la cabaña todo daña.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Caminito comenzado, es medio andado.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Darás con la cabeza en un pesebre.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
La muerte no anda en zancos.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
¿Usted qué come que adivina?
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Que dulce queda la mano al que da.
Adulador; él es tu enemigo peor.
De mercader a ladrón, un escalón.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Las grandes penas no se quejan.
Ese no pega ni un timbre.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Viejos los cerros y reverdecen
En casa llena no hay mujer mala.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.