La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Casa de muchos, casa de sucios.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
La necesidad tiene cara de hereje.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A año tuerto, labrar un huerto.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Al loco y al aire, darles calle.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Buey suelto, rey muerto.
A fin de año, remienda tu paño.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
El que busca, encuentra.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Hombre casado, burro domado.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Irse con la soga entre los cachos.
Madre dispuesta, hija vaga.
Quien se casa, casa quiere.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
A la fuerza ahorcan.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.