Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
A hora mala no ladran canes.
La muerte todo lo ataja.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
La muerte a nadie perdona.
Todas las horas hieren. La última mata.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
La muerte todas las cosas iguala.
La prisa será tardar.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
En guerra avisada no muere gente.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Vivir es morir lentamente.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Sirva de algo mientras se muere.
Nunca para el bien es tarde.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
El tiempo no perdona a nadie.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Buena muerte es buena suerte.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Nunca te apures para que dures.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Reloj y campana, muerto mañana.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
Sueño sosegado no teme nublado.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.