Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
El invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Ausente, apenas viviente.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Ira no obra Justicia.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Carne puta no envejece.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Patada de yegua no mata caballo.
Muerto, ¿quieres misa?.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Ama de cura, puta segura.
El muerto delante y la griteria atrás.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
De los muertos no se hable sino bien.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Amor de casada no vale nada.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.