Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
De lo perdido, lo que aparezca.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El vino, de la verdad es amigo.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Quien pregunta, no yerra.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
El comedido sale jodido.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Quien no arrisca, no aprisca.
Hablen cartas y callen barbas.
Daño merecido, no agravia.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Donde hay voluntad, hay un camino.
La razón es de quien la tiene.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
No cuentes dinero delante de los pobres.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Al higo por amigo
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Ingratos hacen recatados.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
De sabios es variar de opinión.