Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Para bien morir, bien vivir.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Olla reposada, no la come toda barba.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Ama y guarda.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
A todo hay remedio sino a la muerte.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Si te he visto no me acuerdo.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El gozo en el pozo.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Si vas para volver, no vayas.
Es el tercero en discordia.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Por el color se vende el paño.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
El aburrimiento es una desgracia
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.