Alegría amagada, candela apagada.
Año de hierba, año de mierda.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Por el becerro se amansa la vaca
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
No le busques ruido al chicharrón.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
La muerte todas las medidas vierte.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Palabras de santo, uñas de gato.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
En guerra avisada no muere gente.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Un "quizá" no dice nada.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Qué satisfacción estar enamorado
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Sin sal, todo sabe mal.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Lo nuevo guarda lo viejo.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Quien huelga no medra.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Putas y frailes andan a pares.
Roma, acuerdos y locos doma.
La curiosidad mató al gato.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
El uso es maestro de todo.
Esto es como para mear y no echar gota.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Bien vayas donde mal no hagas.
Estas son de mi rodada.