Buena muerte es buena suerte.
Quien más tiene, más quiere.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Quien hizo una, hará ciento.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Boda y cofradía, no es para cada día.
La contemplación del vicio es vicio.
Todos los oficios son difíciles.
Dar lo mismo mugre que jabón.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Donde hay orden, hay bendición.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Quien desparte lleva la peor parte.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Quien siembra, siega.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Año de brevas, nunca lo veas.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
De joven maromero y de viejo payaso.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
La puerca tira del tapón
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Sin pito y sin flauta.
Un indio menos, una tortilla mas.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
A cada cabeza, su seso.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Casa en canto, y viña en pago.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.