El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
El que come y canta algún sentido le falta.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
A mala leña un buen brazado.
Quien come aprisa, come mal.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Le dijo la sartén al cazo.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Al bobo, múdale el juego.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Hablando se entienden los blancos.
Ni raja, ni presta el hacha.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Tierra por medio, para poner remedio.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
La Justicia entra por casa.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Casa y potro, que lo haga otro.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Esperanza que consuela, que no muera.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
No falta un burro en un mal paso.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Amor de corneta, de diana a retreta.
El tiempo todo lo pone a prueba.