Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Secreto de tres, secreto no es.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Gana poco, pero gana siempre.
Para poca salud, más vale morirse.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
No dejar títere con cabeza.
Campo florido, campo perdido.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
A burra vieja, albarda nueva.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
A caballo nuevo jinete viejo.
A chico caudal, mala ganancia.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A otro perro con ese hueso.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
A traidor, traidor y medio.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
El que está en pié, mire no caiga.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Una en el papo y otra en el saco.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Arca abierta al ladrón espera.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.