A la buena casada, solo su marido le agrada.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El que bien vive, harto letrado es.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
La condición hace al ladrón.
Non hai pega sen mancha branca.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
No hay secreto si tres lo saben.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
La virtud loada, crece.
De vaca vieja, novilla brava.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Artero, artero, más non buen caballero.
Parecer uña y carne.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Por pedir, nada se pierde.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Gallo viejo con el ala mata.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
A cántaro roto, otro al puesto.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Diligencia vale más que ciencia.