Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Maestre por maestre, seálo éste.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
El que nada tiene, nada vale.
Asno de dos, válgale Dios.
Igual con igual va bien cada cual.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Cada cosa tiene su precio.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Bien o mal, casado nos han.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El cobarde vive, el valiente muere.
Ruin amigo no vale un higo.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Tanto ganado, tanto gastado.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
A padre ahorrador, hijo gastador.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Lo barato cuesta caro
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
El que rompe, paga.