La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Joven intrépido no deja memoria.
Hacerse el de la oreja mocha.
El que bien ama, tarde olvida.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
La obra alaba el maestro.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A cada día su pesar y su esperanza.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El que afloja tiene de indio.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Ahí está la madre del cordero.
De pies a cabeza.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Real ahorrado, real ganado.
El casado por amor vive vida con dolor.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Se las sabe por libro
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Al que no le saben, le inventan.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Favorecer, es por norma perder.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Hacer castillos en el aire.
Ante la duda, la más madura.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.