Casa hecha, bolsa deshecha.
Por el interés te quiero Andrés.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Aquí paz y en el cielo gloria.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Haciendo se aprende a hacer.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El que mucho habla, mucho yerra.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Los justos pagan por pecadores.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Cada uno es maestro en su oficio.
Donde mores no enamores.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El vino con el amigo.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Cuidado, que el diablo es puerco.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Pan ajeno nunca es tierno.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Alabar y callar para medrar.
Orejas de burro.
Burro empinado, por hombres es contado.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Que cada cual espante sus pulgas.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.