Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Emborrachar la perdíz
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Remienda paño y pasarás año.
Eres lo que comes.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
La naturaleza proveerá.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El que paga y goza, empata y hasta gana.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Las arrugas son la tumba del amor
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
El mirón, ¡chitón!.
Que bailen los que están en la fiesta.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Hablar con el corazón en la mano.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Las novedades son la sal de la vida.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.