Haz bien y no mires a quien.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
No necesito niguas para ser tishudo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
A cada santo le llega su día.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Cada pardal a su espigal.
No falta de que reirse.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Buey suelto, rey muerto.
A creer se va a la iglesia.
Como poroto de la chaucha.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Quien prestó, perdió.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Llora tus penas y deja las ajenas.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Quien desparte lleva la peor parte.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
De buena casa, buena brasa.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Llevar bien puestos los calzones.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
El que más puede, más aprieta.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Este, como los gatos siempre cae parado.