Jornada emprendida, medio concluida.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Abusar es mal usar.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Muchos pocos hacen un mucho.
Hablar con el corazón en la mano.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Ofrecer el oro y el moro.
No hagas bien sin mirar a quien.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La necesidad hace maestros.
Un loco hace ciento.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
A mucho hablar, mucho errar.
Bailar la trabajosa.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Alabar y callar para medrar.
Rectificar es de sabios.
No hagas mal y no habrás miedo.
Andarse por las ramas.
Dios sabe lo que hace.
A la virtud, menester hace espaldas.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Donde hay querer, todo se hace bien.
El ojo del amo hace más que sus manos.