Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Más doblado que carpa de camión.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Espéjate para que veas cómo eres.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Viento del solano, agua en la mano.
Al bobo, múdale el juego.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Al que le pique, que se rasque.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Siempre hay un roto para un descosido.
A caballo nuevo jinete viejo.
Detrás de la leche nada eches.
La traición place, más no el traidor que la hace.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Las acciones revelan las pasiones
Año de hierba, año de mierda.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
No con quien naces, sino con quien paces.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Ser el último orejón del tarro.
Interés, cuánto vales.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Domingo, domingo, día de pingo.
Quien bien quiere, bien obedece.
Calle mojada, caja cerrada.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.