Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Riñas de enamorados, amores doblados.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El mal trago pasarlo pronto.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Ruin amigo no vale un higo.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Juntos en las duras y en las maduras.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Salir del fuego para caer a las brasas.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
Perfecto solo Dios.
Arriba canas y abajo ganas.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Razones sacan razones.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Viejos los cerros y reverdecen
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Matar dos pájaros con una piedra.
El pescador de caña, más come que gana.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Freídle un huevo, que dos merece.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Del reir viene el gemir.
Estoy hasta las manos.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Ojo al parche.