Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
De bien en mejor.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
De dos males, elige el menor.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Como vives, juzgas.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Antes me muero que prestar dinero.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Al mal tiempo, buena cara.
Can que mucho lame, saca sangre.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Toda demasía enfada y hastía.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Bien reza, pero mal ofrece.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
El movimiento se demuestra andando.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
El que calla, otorga.
No eches toda la carne al asador.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Para un madrugador, uno que no duerma.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.