Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Cada loco con su tema.
Cada perro, con su hueso.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Al niño que llora le dan pecho.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Todo mono sabe en que palo trepa.
El joven armado y el viejo arrugado.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Borracho que come miel, pobre de él!
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
A árbol caído, todo son piedras.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Juego de manos, rompedero de ano.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Con salchichón, siempre es ocasión.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
La justicia tiene un largo brazo.
Le dan la mano y se toma el pie.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Piedra que rueda, no crea moho.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.