A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
La gente mala se muere de vejez.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Non se pode mamar e asubiar.
Para prosperar, madrugar.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
A malos ratos, buenos tragos.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Errando errando, se va acercando.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Hay que sufrir para merecer.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
El sol sale para justos y pecadores.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Más vale algo que nada.
Buena vida si refrenas tu ira.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Está como aji titi.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Lo que va viene.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El buen mosto sale al rostro.
Secreto a voces.