Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
El que no pierde, algo gana.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
Del agua mansa no fíes nada.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
Quien te quiere, te aporrea.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
A perro viejo no cuz cuz.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El que tenga tienda, que la atienda.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
En vender y comprar, no hay amistad.
La mejor receta, la dieta.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Ausente, apenas viviente.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
La ocasión asirla por el guedejón.
La lengua no es de acero, pero corta.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El pan con hartura y el vino con mesura.