No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Escatimar y dar a putas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El que sigue la caza, ése la mata.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Vicio no castigado crece desatado
Más haces callando que gritando.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Quien se quemare, que sople.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Decir bien y obrar mejor.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El que no se fía, no es de fiar.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Aquí hay gato encerrado.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Ser el último orejón del tarro.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
No pasa seguro quien corre por el muro.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Ir de capa caída.
Cierre la boca y comience abrir la bolsa.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
El que camina, no estorba.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.