Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Hay que sufrir para merecer.
De buena semilla, buena cosecha.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
A quien espera, su bien llega.
El que guarda, halla.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Al saber lo llaman suerte.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
A los tuyos, con razón o sin ella.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Te quiero Andrés, por el interés.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Hay que dar el todo por el todo.
A cada día su pesar y su esperanza.
Vale más tener que no desear.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.