Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Si quieres tener dinero, tenlo.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Dar patadas de burro.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
No todos los que van a la iglesia son santos
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
El que se escusa, se acusa.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Ningún rencor es bueno.
El hambre es una fea bestia
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Lo escaso es siempre lo más bello.
De lo bendito, poquito.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Fía mucho, más no a muchos.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Más vale loco que necio.
Es más grande que un domingo sin paga.
El que apurado vive, apurado muere.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Boticario sin botica, nada significa.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.