No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
El que nada duda, nada sabe.
Nadie da lo que no ha.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Quien nada hace, nada teme.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Nunca falta de que reírse.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
El que nada no se ahoga.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Siempre es pobre el codicioso.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Gente pobre no necesita criados.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Pobre pero honrado.
El que pide lo justo, recibe migajas.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Bocado comido no guarda amigo.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Que dulce queda la mano al que da.
Poderoso caballero es don dinero.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Hay que dar para recibir.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Pobre atestado saca mendrugo.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.