A ama gruñona, criada rezongona.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Es de bien nacido ser agradecido
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Otros vendrán, que bueno me harán.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Amor no sufre ausencia.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Se te cayó e cassette
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
De bajada todos los santos ayudan
El mandar no admite par.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
De padres asientos, hijos taburetes.
Más vale aprovechar que tirar.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Más se junta pidiendo que dando.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
No es posible defenderse del aburrimiento
Lo que va viene.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
La compañía en la miseria hace a ésta más
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Buen pedidor, mal dador.
Hacer la del humo.
Putas y frailes andan a pares.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Tranquilidad viene de tranca.