A bestia loca, recuero modorro.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El que se va no hace falta.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
La comida reposada, y la cena paseada.
Cuídate del amigo al que has ofendido
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Juegos de manos se van al culo.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Hasta ajustar, regatear.
Cada cual ha de llevar su carga.
Ama de cura, puta segura.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Tras cada pregón, azote.
Ávila, santos y cantos.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Café cocido, café perdido.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Escarba la graja, mal para su casa.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Los golpes hacen silencio.
Como pecas, pagas.
Esto es de rompe y rasga.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
No te metas en querellas ajenas.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Ladran, pues cabalgo.
A amo ruin, mozo malsín.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Amores y dolores quitan el sueño.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Como soy gallego, ni pago ni niego.