La buena ropa abre todas las puertas.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Donde hay gana, hay maña.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Que dulce queda la mano al que da.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Mujer que se queja, marido que peca
Quien más tiene, más quiere.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Burro empinado, por hombres es contado.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Caridad contra caridad no es caridad.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Más vale tuerta que muerta.
En el peligro se conoce al amigo.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
La casa esta donde el corazón.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
La belleza siempre tiene razón
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Viento del solano, agua en la mano.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.