Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Un hombre puede lo que sabe
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Madre piadosa cría hija miedosa.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El que no arriesga, no pasa el río.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Todo amor tiene su gasto
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Neblina, del agua es madrina.
Los difuntos, todos juntos.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
La risa hace buena sangre
Al que da y quita le sale una jorobita.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Hacer una cosa contra viento y marea.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Favorecer, es por norma perder.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.