Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Malo vendrá que bueno me hará.
La cara bonita y la intención maldita.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Pobreza no es vileza.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
La verdad es de un solo color
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
No te asombres por poca cosa.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Saber es poder.
Todas las cosas pasan como el viento.
Jugar la última carta.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Hacer una montaña de un grano de arena.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Todo lo que no es dado es perdido
Zamora no se ganó en una hora.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Calma piojo que el peine llega.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.