Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Amar y saber, todo no puede ser.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Hacer enseña a hacer.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Alabar y callar para medrar.
Ama el sol, el que tiene sombra
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Hacer una cosa en un avemaría.
Por lo que uno tira, otro suspira.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Va como honda que lleva el diablo.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
La confianza mató a su amo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Hija que casas, casa que abrasa.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Pedir peras al olmo.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Después del gusto, que venga el susto.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Hoy arreboles, mañana soles.
Bien canta Marta después de harta.
Casa oscura, candela cuesta.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Donde mores no enamores.
El amor todo lo vence.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Al pez, una vez.
Buena condición vale más que discreción.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Buen alimento, mejor pensamiento.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Bailando con la más fea
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Madre muerta, casa deshecha.
La necesidad hace parir hijos machos.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo