El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
La barca pasa, la orilla queda
Lo que haces, encuentras.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Padres viejos, hijos huérfanos.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
A consejo ido, consejo venido.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Hay que ver para creer.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
La muerte, al pobre no se atreve.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Burro cargado, busca camino.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Harto da quien da lo que tiene.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Ha de salir la corneja al soto.
Agarrando aunque sea fallo.
Quien no se arriesga no conquista
Nadie da sino lo que tiene.
Peso y medida, alma perdida.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Tentar la huevera a las gallinas
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.