Boda sin borracho tenla a milagro.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Mientras dura, vida y dulzura.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Gracias que hacen pero no la ven.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Una puntada a tiempo salva nueve.
A barriga llena, corazón contento.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Hay que dar el todo por el todo.
Dios no desampara a sus hijos.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Buena vida si refrenas tu ira.
La felicidad da la vista a un ciego
El caracol donde nace, pace.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
La cara del santo hace el milagro.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
El que poco tiene a poco aspira.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Araña muerta, visita cierta.
Alabanza propia, mentira clara.
Haz bien y vive alegre.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.