Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Acometer hace vencer.
El hombre nació para morir, es mortal.
El ladrón juzga por su condición.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Para conservar amistad, pared en medio.
A bestia loca, recuero modorro.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
A capar se aprende cortando cojones.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Non se pode mamar e asubiar.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Adulador; él es tu enemigo peor.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La crianza aleja la labranza.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Meter aguja y sacar reja.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Roer siempre el mismo hueso
Ramos mojados, ésos mejorados.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Oveja harta de su rabo se espanta.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cambiar de opinión es de sabios.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
A grandes males, grandes enfermos.