El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
A ave de paso, cañazo.
Detenerse después de probar un poco algo.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
No todo lo que pendula cae
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
La crianza aleja la labranza.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Por el becerro se amansa la vaca
Más vale poco pecar que mucho confesar.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Eso es regar fuera del tiesto.
La que fácil llega, fácil se va.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
La mentira busca el rincón.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
No conviertas en amigo al que has vencido