Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Oír campanas y no saber dónde.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Quien mal cae, mal yace.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Casa vieja todo es goteras.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
El hablar bien, poco cuesta.
A chica boca, chica sopa.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Cuando el río suena es porque piedras trae
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
El mundo da muchas vueltas.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Dios castiga sin palo ni piedra
De refrán y afán pocos se librarán.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
El saber no ocupa lugar.
Apostar por necesidad, perder por obligación.