Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
No hay camino sin tropiezo.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Carrera de caballo y parada de borrico.
Quien bien siembra, bien coge.
De casas y de potros que lo hagan otros.
No hay mal que por bien no venga.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Más vale tarde que nunca.
En arca abierta, el justo peca.
Ignora al ignorante.
Más verga que el Trica programando.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Querer matar dos moscas de un golpe
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Nadie nace maestro.
Dar antes que amagar.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Con el callar, vencerás.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Despacito por las piedras
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Callemos, que el sordo escucha.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
A tres de pelea, enséñales la suela.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
El que tiene es el que pierde.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Cada uno es maestro en su oficio.
Ignorante malo, mucho daño hace.