Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Hacerle a uno la pascua.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Hasta ajustar, regatear.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Yo te hice y tú me enseñas.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
El lo que se pierde, se aprende.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
No hagas mal y no habrás miedo.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Ocasión perdida, para siempre ida.
A confite de monja pan de azúcar.
Todas las horas hieren. La última mata.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Al hombre de rejo, vino recio.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Hacer de necesidad virtud.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.