No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Bien juega quien mira.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Caldera observada no hierve jamás.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Juego y bebida, casa perdida.
Despacio, que llevo prisa.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
A carne de lobo diente de perro.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
De tal jarro, tal tepalcate.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Bien vayas donde mal no hagas.
El que nada no se ahoga.
Estorba más que un colchón en la cocina.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Gallina vieja da buen caldo.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
A preguiça se deu bem.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Primero son los presentes que los ausentes.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Sacar los trapos al sol.